Erróneamente cuando vemos una gran empresa pensamos que los directivos son los que saben todo: el por qué y el cómo, pero lo cierto es que son las personas que hacen "la talacha" las que pueden y - de hecho - contestan estas preguntas. Y muchas veces gritan a los directivos lo que hay que hacer, pero lo triste es que no siempre son escuchados. Todo esto tiene mucha relación con lo que comenta más adelante el autor sobre que las organizaciones humanistas tienden a realizar procesos colaborativos, es decir, les importa qué es lo que les dice su gente, y es por esto que la gente responde con compromiso e involucramiento. Finalmente la gente se siente escuchada...
09 marzo 2011
Comentarios en torno al Cap. 13
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Pienso que el ser escuchados y valorados en una organización es un aspecto mu importante para que se promueva un cambio, ya que gracias a esto, los empleados tendrían una mayor motivación lo cual podría verse reflejado en un mejor desempeño
ResponderEliminarGracias Anita
ResponderEliminar