17 marzo 2011

Sobre la lectura de "¿A qué le tenemos miedo?"

Cuando empecé a leer las páginas que nos dejó leer George me acordé de una conversación que tuve alguna vez con un profesor. Resulta que en ese momento había muchos cambios en el Departamento en el que trabajábamos los dos, y él estaba muy amgustiado porque pensaba que si le cambiaban de jefe, él ya no iba a tener trabajo en el Departamento. Me acuerdo que (alomejor ingenuamente) le decía que no se preocupara, que finalmente "nuestra tarjeta de presentación" es la calidad de nuestro trabajo y que aún así, muchas veces el que salga bien o mal alguna cosa que hagamos, no depende de nosotros. 

Al leer las páginas de "¿A qué le temes?" me recordó que muchas veces nosotros somos "los arquitectos de nuestro propio destino", que lo que esté en nuestras manos hay que echarle ganas; pero también coincido con lo que dice acerca de que muchas veces el hecho de que obtengas o no el ascenso depende de varios factores que quizás no estén en tus manos. 

Algo que me llamó mucho la atención de este artículo fue la parte de "Give me de real story", en donde dice que los jefes no te dicen la verdadera historia porque no la saben. En este punto no estoy totalmente de acuerdo. A veces los jefes se enteran pero por alguna razón no quieren compartir la información. No sé si sea por lo que dicen por ahí que "información es poder", o por otra razón. Pero lo cierto es que me he topado con casos de jefes que tienen la obligación de dar a conocer a su gente algo en particular y no lo hacen. En este sentido tuve un jefe hace tiempo que no compartía ni siquiera los cambios en un proceso con el que estábamos trabajando. Obviamente esto traía muchas consecuencias porque acababas enterándote con el vecino.

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